Cronica semanal: 26 de enero
- @440castello
- 4 may
- 4 Min. de lectura
Esta semana ha sido una auténtica explosión de música en nuestras clases. Desde las vocalizaciones y el juego con aros de colores en Iniciación Musical, hasta la emoción de tocar piano, guitarra y batería en Multiinstrumento, los peques han vivido la música con todo el cuerpo y con muchísima alegría. Han saltado, han tocado, han inventado ritmos y han descubierto que cada instrumento cuenta una historia diferente.
Sigue leyendo y revive con nosotros todos los momentos más bonitos de estos días

Lunes: Lo que más les gusta
La semana comienza con mucha energía: trabajamos "Gigantes y enanitos" nos aprendemos la letra de la canción yu la cantamos. Después trabajamos los conceptos "piano" y "forte" con la canción. Los alumnos caminan con pasos suaves cuando cantan los enanitos y pasos fuertes cuando cantan los gigantes.
Enfatizamos el concepto con el tambor.
Selena coge un tambor y marca un ritmo, si toca fuerte deben dar pasos fuertes, si toca suavemente dan pasitos suaves. Así reforzamos los conceptos que hemos trabajado antes con la canción.
Hacemos el ejercicio imprescindible de los ritmos: trabajamos ritmos con aros y en la pizarra.
La clase acaba con el paracaidas y la Marcha Turca. Los alumnos han de subir y bajar el paracaidas según interpreten sobre la pieza que suena. Subiéndolo su es "forte" y bajándolo si es "piano".
Martes: Paz de Juanes
La sesión comenzó calentando las voces con nuestra vocalización favorita: las primeras cinco notas de la escala (Do-Re-Mi-Fa-Sol). Selena dibujó cada nota en el pentagrama en la pizarra y los niños pudieron ver claramente cómo subía la altura del sonido. Poco a poco fueron afinando mejor y ya reconocen perfectamente dónde está cada nota en el pentagrama.
Después nos metimos de lleno con la canción “Paz, paz, paz” de Juanes.
Esta vez la trabajamos con claves de madera, marcando el ritmo con negras y corcheas.
Los peques cantaban con ganas mientras golpeaban las claves siguiendo el pulso.
Para terminar, hicimos un reto muy chulo: Selena escribió en la pizarra diferentes combinaciones de negras y corcheas usando solo Do y Sol. Cada niño inventó su propio ritmo de 4 figuras y luego… ¡todos lo tocamos juntos con las claves!
Algunos ritmos eran muy divertidos y otros nos hicieron reír porque eran bien complicaditos, pero todos lo consiguieron. Fue una clase llena de concentración y risas. Los niños se fueron felices y con el ritmo todavía en la cabeza.
Miércoles: Aros y ritmo
El gran protagonista de hoy ha sido el ritmo, y lo hemos explorado de una forma lúdica y muy visual.Empezamos con nuestra vocalización habitual (Do-Re-Mi-Fa-Sol) para calentar la voz y afinar el oído. Después repasamos la canción “Paz, paz, paz” golpeando las claves, pero esta vez con un nuevo desafío: marcar el ritmo mientras caminábamos.
¡Y entonces llegó el momento estrella! El juego de los aros de colores.
Colocamos varios aros de diferentes colores en el suelo formando un gran círculo. Cada color representaba un tipo de figura rítmica:
Aro rojo → Negra (un golpe fuerte)
Aro azul → Corchea (dos golpes rápidos)
Aro amarillo → Silencio (no se toca)
Selena tocaba diferentes ritmos en el piano, y los niños tenían que saltar o caminar de un aro a otro siguiendo el ritmo que sonaba. ¡Había que estar muy atentos! Si el ritmo cambiaba, cambiaban también los saltos y las risas.
Después inventaron sus propias secuencias de colores y ritmos para que el resto los siguiera. Los escribieron en la pizarra, en los pentagramas que ellos mismos dibujaron.
Fue una clase en la que el concepto de ritmo dejó de ser algo abstracto y se convirtió en algo que se siente, se ve y se vive con todo el cuerpo. Los peques se lo pasaron en grande, sudaron, rieron y, sobre todo, entendieron cómo funciona el ritmo de una forma natural y divertida.
Jueves: Probamos instrumentos
Hoy ha sido una clase especialmente emocionante en Multiinstrumento.
Los niños han podido explorar varios instrumentos en una misma sesión y han disfrutado muchísimo.Empezamos con el piano: cada niño tocó secuencias fáciles de notas (usando solo las teclas blancas) siguiendo patrones cortos y repetitivos. Poco a poco fueron ganando seguridad y ya se atrevían a tocarlos con las dos manos. Sus caras de concentración y luego de orgullo cuando lo conseguían eran geniales.
Después llegó el turno de la guitarra. Probamos a rasguear acordes muy básicos y a tocar notas sueltas. Algunos ya consiguieron hacer sonar las cuerdas limpias y otros se rieron cuando las cuerdas sonaban un poco “raras”. ¡Pero todos quisieron repetir!
Y para cerrar con energía… ¡la batería! Baquetas en mano, trabajamos ritmos sencillos en el bombo, caja y platillo. Había que coordinar brazos y piernas, pero el resultado fue un montón de ritmo y carcajadas.
El aula se convirtió en una mini banda.Fue una clase muy dinámica, donde cada niño pudo descubrir qué instrumento le gusta más y entender que la música se puede vivir desde muchos puntos de vista.




Comentarios